El Codigo, Célida, el alma colectiva.

Manuel Fernando López

Una cosa es cierta sobre la alcaldesa de Hermosillo: originalidad y, sobre todo meterse en la piel del ciudadano común y corriente; del olvidado a diario, del que sufre día tras día para llevar el sustento a su hogar y, más en tiempos tan apocalípticos firmados por el horror de la pandemia, de esta ruleta rusa donde a muerte galopa incesante cobrando vidas a pasto.
Lo volvió a demostrar en su informe de gobierno, al afirmar ante la sorpresa de todos que el paredón debería ser el final de todos los traficantes de drogas, en especial a quienes envenenan a los niños, convirtiendo la vida de éstos, de sus padres y familia en general en auténtico infierno.
No solo esto: repercute lo anterior en todo el complejo social, en primera instancia ya lo dijimos, la célula familiar, luego en los cuerpos policiacos, porque sobre la droga gravita irremediablemente la muerte, si no es que la cárcel y, por qué no decirlo: los cárteles engrosando sus prosélitos con tanto desquiciado, alieneado.
Basta caminar por las calles de la ciudad, observar bajo los puentes, cuántos indigentes, la mayoría víctimas del “cristal” sobre todo, convertidos en verdadero peligro para todos; cada día aumenta el desfile de estos desgraciados, en su mayoría jóvenes que tuvieron quizás un ayer digno, pero voltearon hacia el “lado oscuro” y, hoy la única salida que se vislumbra es la locura y o la muerte, que en el fondo son la misma cosa.
Lo peor de lo anterior: ante un gobierno –llámese municipal y estatal—de plano incapaces o incompetentes para frenar esta ola de “muertos vivientes” en nuestras calles: antaño, la Cruz del Norte era lo más cercano a una ayuda; lo desaparecieron y, aquí están las consecuencias y, la inseguridad para miles de ciudadanos.
Lástima que tan “buenas intenciones “ de Célida López Cárdenas, no sean posibles de ejecutarse en la realidad, por todo el complejo aparato judicial que priva en este país: en China o en Arabia desde hace tiempo lo vienen haciendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.