{"id":293,"date":"2011-06-22T00:31:34","date_gmt":"2011-06-22T00:31:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.semioticafactual.com\/?p=293"},"modified":"2011-06-22T00:52:58","modified_gmt":"2011-06-22T00:52:58","slug":"la-agenda-televisiva-%c2%bfdiversidad-cultural-o-propuesta-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semioticafactual.com\/?p=293","title":{"rendered":"La Agenda Televisiva  \u00bfDiversidad Cultural o Propuesta Global?"},"content":{"rendered":"<p>Por: Delia Crovi Druetta<\/p>\n<p>Tomado de Internet<\/p>\n<p>Maestra e investigadora de la Facultad de\u00a0Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la UNAM<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pensar hoy en d\u00eda en una civilizaci\u00f3n global como unidad de la diversidad, nos conduce directamente a reflexionar acerca de la centralidad que los medios masivos de comunicaci\u00f3n tienen dentro de ese proceso. No son actores \u00fanicos, pero si insoslayables, en especial los electr\u00f3nicos y dentro de ellos la televisi\u00f3n por ser el de mayor cobertura y penetraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) tendremos que a\u00f1adir otra funci\u00f3n a las ya conocidas de los medios: la funci\u00f3n de articulaci\u00f3n. Los medios suministran a la gente las palabras y las frases que pueden utilizar para defender un punto de vista. Si la gente no encuentra expresiones habituales, repetidas con frecuencia, en favor de su punto de vista, cae en el silencio; se vuelve muda\u00bb, dice Elisabeth No\u00eblle-Neumann (1).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda cuando hablamos de procesos de globalizaci\u00f3n, es la televisi\u00f3n la que ejercer un lugar de privilegio en esa funci\u00f3n de articulaci\u00f3n. Hay quienes piensan que Internet o las promisorias carreteras de la informaci\u00f3n, est\u00e1n desplazando a la televisi\u00f3n. En cierta forma esto es cierto, ya que seg\u00fan algunas fuentes la televisi\u00f3n invirti\u00f3 50 a\u00f1os en conseguir la penetraci\u00f3n influencia que hoy d\u00eda tiene, mientras que Internet lo logr\u00f3 en tan s\u00f3lo 14 (2). Sin embargo, a mi juicio el contenido televisivo es el que mejor se ajusta a esa ilusi\u00f3n globalizadora de lo cultural, y es por ello que ser\u00e1 el sujeto principal de estas reflexiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Creo que es en la pantalla casera donde se da, de manera m\u00e1s n\u00edtida, esa tensi\u00f3n permanente entre lo global y lo local, entre unidad y diversidad. Su an\u00e1lisis es complejo, ofrece diversos puntos de aproximaci\u00f3n, algunos muy contradictorios. Intentar\u00e9 abordar s\u00f3lo algunos de estos puntos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la televisi\u00f3n (tanto la mexicana como la del resto del mundo, cada una con sus particularidades), ha experimentado un profundo proceso de cambio en el que establezco tres ejes sustantivos, interrelacionados entre si:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Desplazamiento del modelo de televisi\u00f3n p\u00fablica por el de TV privada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. Alianzas de capitales multinacionales que fortalecen los monopolios y oligopolios medi\u00e1ticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3. Cambios sustantivos en la integraci\u00f3n de la programaci\u00f3n televisiva, como producto de la lucha que desarrollan los due\u00f1os de las empresas medi\u00e1ticas por ganar audiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veamos cada uno de ello, no sin antes mencionar que de estos ejes, quiz\u00e1 el que m\u00e1s ha sido estudiado es el segundo, o sea, las alianzas de capitales trasnacionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.La Televisi\u00f3n Privada Desplaza a la P\u00fablica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desplazamiento del modelo de TV p\u00fablica por el de televisi\u00f3n privada, es un fen\u00f3meno que se ha dado en todo el mundo, aunque bajo formas diversas. Este proceso va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la simple privatizaci\u00f3n de los canales que pertenec\u00edan al Estado. Involucra tambi\u00e9n un modo de hacer televisi\u00f3n y de concebirla, ya que mientras para la TV p\u00fablica este medio debe brindar un servicio comunicativo a su comunidad, para la privada su raz\u00f3n de ser est\u00e1 en la ganancia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, como sabemos, las p\u00e9simas condiciones financieras del Instituto Mexicano de Televisi\u00f3n, IMEVISION, fue uno de los argumentos que dieran origen al proceso privatizador. Sin duda en su corta vida IMEVISION hab\u00eda sido modelo de dispendio y mala administraci\u00f3n, por lo que ese fue un argumento muy v\u00e1lido, aunque insuficiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y fue insuficiente porque la privatizaci\u00f3n de los canales en manos del Estado no se explica s\u00f3lo por razones de orden econ\u00f3mico. La venta de las televisoras fue acompa\u00f1ada por otros aspectos, como flexibilizar en muchos sentidos la lectura de la legislaci\u00f3n vigente en materia de medios masivos de comunicaci\u00f3n, aumentar la compra de programas producidos en el exterior y cambiar la t\u00f3nica general de los contenidos televisivos, tema sobre el que volver\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No voy a referirme a las peripecias del proceso privatizador llevado a cabo en M\u00e9xico, acerca del cual existe mucha informaci\u00f3n. S\u00f3lo recordar\u00e9 que como producto de ello las cadenas 7 y 13 del Estado se vendieron a la empresa Televisi\u00f3n Azteca, canal 22 pas\u00f3 a ser un canal cultural, mientras el 11 conservaba su mismo sistema de propiedad y Televisa segu\u00eda con sus cuatro canales, aunque con la ventaja de haber recibido de manos de la Secretar\u00eda de Comunicaci\u00f3n y Transportes, la autorizaci\u00f3n para operar 62 repetidoras, que hicieron del 9 una red nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, hubo dos tipos de privatizaciones: la abierta, anunciada mediante licitaci\u00f3n p\u00fablica del 7 y el 13; y otra, evidente pero m\u00e1s disimulada, seg\u00fan la cual tanto el 11 como el 22 comenzaron a incluir publicidad bajo el ambig\u00fco sistema de patrocinio. Esto nos da como resultado un cambio total porque en estos momentos todos los canales abiertos que se transmiten desde el Distrito Federal est\u00e1n, de alg\u00fan modo, sujetos a la tiran\u00eda publicitaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El proceso privatizador implic\u00f3 asimismo, quitar fuerza a las televisoras regionales que ven\u00edan en un camino ascendente, reduci\u00e9ndolas en muchos casos a voceros de los gobiernos estatales. En este sentido, es la propia por Secretar\u00eda de Comunicaciones y Transportes quien proporciona datos muy esclarecedores: entre 1988 y 1994 las estaciones de TV concesionadas a particulares (con fines de lucro) pasaron de 129 a 301, mientras que las permisionadas (sin fines de lucro) se redujeron de 276 a 110 (3)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Te\u00f3ricamente, al redefinirse el papel del Estado en materia de televisi\u00f3n, no s\u00f3lo se reducir\u00eda el gasto p\u00fablico en este rubro, sino que se estar\u00eda regresando al conjunto de la sociedad su acceso a la producci\u00f3n televisiva. Dicho en otros t\u00e9rminos, la libre competencia del mercado en el \u00e1mbito televisivo, se reflejar\u00eda en una mayor pluralidad de expresiones dentro de las programaciones, gracias a propuestas que provendr\u00edan de diversos sectores sociales. Sabemos que en la pr\u00e1ctica esto no se ha dado. Las razones son varias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer lugar, las producciones televisivas independientes o representativas de grupos sociales plurales no han logrado un mayor acceso a la televisi\u00f3n existente que, por otra parte, ha experimentado modificaciones que no van en el sentido esperado. En efecto, la televisi\u00f3n abierta no aument\u00f3 su oferta. El \u00fanico cambio notorio se produjo en 1995, con la aparici\u00f3n del canal 40, de cobertura limitada por transmitir en la banda de UHF. Como contrapartida, la televisi\u00f3n de paga ha aumentado sustantivamente su oferta al pasar de 9 canales en 1989 a 51 en 1996. Sin embargo, cabe se\u00f1alar que en 1995 en la ciudad de M\u00e9xico y su \u00e1rea conurbana, apenas el 8.2% de la poblaci\u00f3n recib\u00eda los servicios de la TV de paga v\u00eda cable o se\u00f1al restringida, quedando el resto a merced de los anuncios que sostienen a los canales abiertos (4).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tenemos entonces que el nuevo modelo, a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n a\u00e9rea o abierta, estandariza su agenda de contenidos, buscando una suerte de civilizaci\u00f3n global, una especie de hilo conductor com\u00fan a todos los telespectadores, cualquiera sea su condici\u00f3n social, o sea, la ya mencionada funci\u00f3n de articulaci\u00f3n. Sin embargo, al mismo tiempo, a partir de la televisi\u00f3n de paga cuyo acceso est\u00e1 restringido a peque\u00f1os grupos de la sociedad mexicana, diversifica su oferta tem\u00e1tica no s\u00f3lo aumentando el n\u00famero de canales, sino en sus formatos y procedencia de los programas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. Las Alianzas Trasnacionales<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este segundo eje de an\u00e1lisis est\u00e1 profundamente vinculado con el primero. En todo el mundo las tendencias privatizadoras se caracterizan por fortalecer a los oligopolios nacionales y transnacionales, facilitando s\u00f3lidas alianzas econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, los sistemas de propiedad de los medios, sus due\u00f1os y los grupos que los detentan han sido los m\u00e1s estudiados. Por esa raz\u00f3n no insistiremos una vez m\u00e1s sobre su importancia. Basta recordar, a modo de ejemplo, algunos de los acuerdos suscritos con grandes empresas trasnacionales por las televisoras abiertas privadas de M\u00e9xico: Televisi\u00f3n Azteca con Telemundo y sus intentos de alianza con NBC; Televisa con O Globo, News Corporation y TCI adem\u00e1s de su vinculaci\u00f3n anterior con Univisi\u00f3n, Argentina ATC, Galavisi\u00f3n, entre otras; o Canal 40, emisora que de inicio integra capitales trasnacionales (mexicanos del Grupo Promotora de Empresas, Antena 3 de Espa\u00f1a, Artear de Argentina y de la agencia Reuter).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la TV de paga, a pesar de su escasa penetraci\u00f3n, las alianzas no han sido menos s\u00f3lidas, en especial a \u00faltimas fechas para la explotaci\u00f3n del servicio de Televisi\u00f3n Directa al Hogar, donde varias empresas han iniciado una ardua lucha con el fin de ganar audiencia para sus proyectos. Entre ellas destacan:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>a. Direct TV Latinoam\u00e9rica, formada por Multivisi\u00f3n de M\u00e9xico, Hughes Communication de Estados Unidos, TV Abril de Brasil y la Organizaci\u00f3n Cisneros de Venezuela;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>b. Sky, de Televisa con las ya mencionadas O Globo de Brasil, News Corporation y TCI, ambas de Estados Unidos;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>c. Telered, perteneciente a Medcom, empresa mexicana que hasta hace pocos meses manejara al grupo Radio Red, la cual seg\u00fan se afirma se ha aliado a Carlos Slim, due\u00f1o de Tel\u00e9fonos de M\u00e9xico y accionista de Cablevisi\u00f3n, y<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>d. Direct TVI, empresa perteneciente al grupo de radiodifusoras ACIR de M\u00e9xico (5).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La t\u00f3nica general de estas alianzas es ganar audiencias, pero este prop\u00f3sito tiene muchas aristas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) la concentraci\u00f3n de medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1 relacionada con cuestiones econ\u00f3micas, tecnol\u00f3gicas y pol\u00edticas. La comprensi\u00f3n de dichas cuestiones deber\u00eda ser el punto de partida de cualquier investigaci\u00f3n que pretenda sugerir pol\u00edticas de comunicaci\u00f3n acertadas. Ciertamente, algunos de los razonamientos sobre el pluralismo de los medios de comunicaci\u00f3n son resultado de las perspectivas que reducen los medios de comunicaci\u00f3n a negocios convencionales o a sistemas t\u00e9cnicos para la transmisi\u00f3n o a simples instrumentos pol\u00edticos y culturales\u00bb (6).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, estamos ante un proceso complejo en el que las razones de \u00edndole econ\u00f3mica resultan las m\u00e1s obvias, aunque no las \u00fanicas. Tenemos por ejemplo que en materia de contenidos las grandes empresas medi\u00e1ticas con sus fusiones econ\u00f3micas priorizan la distribuci\u00f3n relegando la producci\u00f3n, con el consiguiente perjuicio para la diversidad cultural que imponen las producciones televisivas locales. Desde esta perspectiva, es claro que las alianzas de capitales no han hecho m\u00e1s que ir cerrando las puertas a los discursos diversificados que reflejan rasgos culturales regionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como contrapartida, la repetici\u00f3n internacional de canales va tejiendo un hilo unificador a nivel global que simult\u00e1neamente permite seguir una telenovela, una serie televisiva o los \u00faltimos acontecimientos noticiosos, en las pantallas caseras de Santiago de Chile, Buenos Aires, Tegucigalpa o Panam\u00e1. As\u00ed, las fuertes alianzas econ\u00f3micas constituyen hoy en d\u00eda el s\u00f3lido andamiaje de distribuci\u00f3n creado por las multinacionales del audiovisual, que se reconoce como proceso de globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3. \u00bfM\u00e1s Unidad que Diversidad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde la perspectiva cultural es el tercer eje de nuestras reflexiones, referido a la programaci\u00f3n, el que ofrece mayor riqueza de an\u00e1lisis. Suele ser tambi\u00e9n el menos explorado debido a las dificultades que representa su estudio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A mi juicio la programaci\u00f3n es el punto de encuentro entre las estructuras econ\u00f3micas y de poder que controlan a las televisoras y su p\u00fablico. Son dos extremos que a pesar de su contacto permanente, curiosamente, se conocen poco. Los receptores saben nada o casi nada sobre los due\u00f1os de esos canales a los que cada d\u00eda entregan horas de sus vidas, al grado que estudios de campo realizados en M\u00e9xico muestran que el p\u00fablico ignora cuales son los canales del Estado y cuales los de Televisa o TV Azteca. Esto, entre par\u00e9ntesis, dice mucho sobre la escasa diferenciaci\u00f3n que existe entre ellos. Pero tampoco los due\u00f1os conocen bien a bien a sus audiencias, como no sean sus potencialidades como consumidores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, cada d\u00eda ambos extremos se juntan, confluyen en la programaci\u00f3n, hilo conductor de innumerables individualidades que se encuentran en comentarios, informaci\u00f3n sobre hechos de actualidad o reflexiones que suelen ser simples pretextos para la interacci\u00f3n. La funci\u00f3n de articulaci\u00f3n ya mencionada o tal vez una suerte de comunicaci\u00f3n f\u00e1ctica que permite verificar si el otro est\u00e1 all\u00ed, compartiendo el mismo mundo, la misma globalidad. Dec\u00edamos antes que el \u00e9xito de las alianzas econ\u00f3micas se puede medir por el crecimiento de la audiencia, que permite generar m\u00e1s ganancias originadas en la publicidad. Sin embargo, a mi juicio el actual proceso globalizador ha acentuado la funci\u00f3n de distribuci\u00f3n de los medios, o dicho en otros t\u00e9rminos, las fusiones buscan por lo general ganar cobertura y se interesan menos por aumentar la producci\u00f3n televisiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es indudable que el desarrollo tecnol\u00f3gico fue un gran aliado para este cambio de perspectiva. Hoy en d\u00eda, gracias a la capacidad redistributiva de los sat\u00e9lites, es posible inundar el globo terr\u00e1queo con las mismas se\u00f1ales. Pero esto tiene sus costos: no se puede abarcar a un p\u00fablico tan globalizado, sin tener que resignar, en buena medida, lo regional y lo local.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de las agendas que establecen las televisoras, tanto de noticias como de entretenimiento, se opta entonces por aquellos temas que pueden competir exitosamente en la b\u00fasqueda de audiencia. Eco, por ejemplo, elude informar sobre muchos hechos de la realidad mexicana no s\u00f3lo por razones de \u00edndole pol\u00edtica, tambi\u00e9n lo hace para dejar espacio a otros m\u00e1s internacionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las series, las telenovelas, los programas de entretenimiento, los nuevos formatos televisivos (como el talk show o el reality show), tienden a la uniformidad m\u00e1s que a la diversidad. Los matices se dan, en algunos casos, en los usos locales del lenguaje, en los controles sociales establecidos por las normas vigentes (por ejemplo, para la TV mexicana no est\u00e1 permitido el uso de malas palabras o groser\u00edas, algo bastante com\u00fan en las otras televisiones).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo parece indicar que es la publicidad donde se gana m\u00e1s espacio para la diversidad. Vemos que, salvo cuando se trata de marcas consumidas internacionalmente de manera masiva (refrescos o algunas bebidas alcoh\u00f3licas), la publicidad pone mucha atenci\u00f3n en ganar su nicho de mercado, es decir, ese segmento preciso de receptores capaces de consumir el producto anunciado. Esto obliga a los productores de promocionales a trabajar con factores de identificaci\u00f3n con la cultura local mucho m\u00e1s precisos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras la Revancha<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda la lectura que acabamos de hacer de la tendencia globalizadora marcada por la televisi\u00f3n no deja de ser una realidad. No obstante, creer en su eficacia total ser\u00eda tanto como regresar a la superada hip\u00f3tesis de la omnipotencia de los medios. Hoy en d\u00eda estamos asistiendo a una suerte de revancha por parte de los telespectadores, que no es m\u00e1s que su capacidad de respuesta frente a la propuesta de cultura global que cultiva la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfAmbiguo? En efecto lo es, porque el juego entre globalidad y diversidad cultural est\u00e1 presente en la televisi\u00f3n y no siempre se realiza sin conflictos y contradicciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En principio, el desaf\u00edo que presenta la contradicci\u00f3n globalidad-diversidad cultural es estudiar la agenda televisiva desde otra \u00f3ptica, que nos permita reflexionar y profundizar m\u00e1s all\u00e1 de los objetivos de lucro que persiguen sus controladores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Buscando establecer estos nuevos par\u00e1metros, durante una semana del mes de marzo de 1995, investigadores canadienses y mexicanos realizamos un an\u00e1lisis simult\u00e1neo de programaci\u00f3n televisiva en la zona de Qu\u00e9bec y en las ciudades de Monterrey, Guadalajara y M\u00e9xico. Los resultados obtenidos fueron sorprendentes (7). En ambos pa\u00edses el porcentaje dedicado a programas televisivos extranjeros fue cercano al 42% del total de horas emitidas. Sin embargo, en Canad\u00e1 pudo verse que desde 1982 a 1994 hubo una mejora en la presencia de contenidos de origen local en la pantalla casera, comprob\u00e1ndose un auge de un 20% en favor de los programas canadienses. En M\u00e9xico en cambio hab\u00edamos perdido alrededor de un 5% de programaci\u00f3n local en favor de la extranjera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas cifras sin duda echaban por tierra las hip\u00f3tesis del crecimiento sustantivo de la programaci\u00f3n extranjera y amenazaban incluso las pretensiones globalizadoras de las empresas medi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pregunta es \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 pasando entonces con esa pretendida globalizaci\u00f3n de la cultura v\u00eda las agendas televisivas? Quienes participamos en ese proyecto de investigaci\u00f3n, percibimos que no s\u00f3lo pod\u00edamos cuestionar los viejos m\u00e9todos para analizar la programaci\u00f3n, sino que simult\u00e1neamente se estaba dando una respuesta-revancha por parte de los telespectadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Procedimos entonces a hacer lecturas de car\u00e1cter cualitativo, en las que corroboramos que los receptores optan por las producciones locales. Por ejemplo, en el caso de la ciudad de M\u00e9xico los cinco primeros lugares de rating fueron ocupados por producciones locales, dicho sea de paso, todas de Televisa. Este fen\u00f3meno se reproduce en otras localidades: los regiomontanos prefieren ver producciones de Monterrey y en Jalisco los programas hechos en Guadalajara. En 1993 algo similar hab\u00eda arrojado un estudio que realizamos en la televisi\u00f3n de frontera: tanto en Ciudad Ju\u00e1rez como en Tijuana, los receptores afirmaban preferir programas locales (algunos de ellos francamente malos) en lugar de los que se reciben del otro lado, m\u00e1s glamorosos y con recursos productivos mucho m\u00e1s generosos (8).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, trabajos cualitativos en los que se aplic\u00f3 la metodolog\u00eda de grupos focales tanto en adultos como en j\u00f3venes, arrojan resultados similares: los receptores prefieren ver producciones locales. Esto no significa, claro est\u00e1, que la gente no vea El Renegado, Los Simpson o El juego de la Oca, que fueron los programas extranjeros m\u00e1s mencionados en los momentos de efectuar esos estudios, sino que estos no desplazaban a algunas telenovelas mexicanas o a Siempre en domingo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vale la pena mencionar tambi\u00e9n algunos datos que aparecen, de forma paralela en estos estudios, que cuestionan a\u00fan m\u00e1s las hip\u00f3tesis de la TV como instrumento globalizador por excelencia. Uno de ellos es el auge de la radio como fuente informativa y el lugar privilegiado que ocupan los conductores de programas matutinos de noticias en la credibilidad y orientaci\u00f3n de los receptores, en detrimento de programas noticiosos de la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro dato interesante es el aumento de programas con participaci\u00f3n del p\u00fablico (concursos, reality show, talk show, entre otros), donde los asistentes a riesgo de ser ridiculizados, desaf\u00edan al medio permiti\u00e9ndose el peligroso juego de exhibir p\u00fablicamente sus problemas. Esta exhibici\u00f3n p\u00fablica, que puede tener un final feliz o reprobatorio, lleva al espectador com\u00fan a lo p\u00fablico, transform\u00e1ndolo en parte de esa urdimbre conductora de lo an\u00f3nimo, lo global, pero tambi\u00e9n los muestra ante lo cercano, el vecino, el amigo, el familiar que ve y oye su participaci\u00f3n en TV.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En materia de recepci\u00f3n televisiva, estamos as\u00ed ante un campo de trabajo \u00e1vido de respuestas, que debe ser explorado sistem\u00e1ticamente y sobre todo, con criterios te\u00f3ricos y metodolog\u00edas renovados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Reflexiones Finales<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiero concluir estas reflexiones sugiriendo algunos aspectos que a mi juicio el dise\u00f1o de una pol\u00edtica nacional de comunicaci\u00f3n no puede pasar por alto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Los cambios operados por los sistemas televisivos han puesto sobre el tapete una asignatura pendiente en materia de medios masivos de comunicaci\u00f3n: la legislaci\u00f3n. En el caso mexicano, a\u00fan cuando se sigue evitando el tema, es evidente que la presi\u00f3n ejercida desde la academia, los profesionales de los medios, los partidos pol\u00edticos y diversos grupos sociales, est\u00e1 orillando a un cambio inevitable. En este sentido cabe destacar que una pol\u00edtica nacional de comunicaci\u00f3n debe partir de los necesarios cambios en la legislaci\u00f3n, aunque no se agotarse s\u00f3lo en este aspecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. La nueva estructura que posee la televisi\u00f3n, esencialmente comercial y multiplicadora de se\u00f1ales, propone contenidos que constituyen el hilo conductor de una cultura globalizadora. O dicho de otro modo, los contenidos televisivos ejercen una funci\u00f3n de articulaci\u00f3n a nivel global, en ocasiones para defender una idea o una opini\u00f3n de car\u00e1cter p\u00fablico. Sin embargo, esta oferta unificadora debe ser interpretada en interacci\u00f3n permanente con las fuerzas locales, que ejercen una indudable acci\u00f3n diversificadora. En este sentido, el Estado deber\u00eda retomar la defensa de las producciones locales y regionales, garantizando su independencia de las grandes cadenas televisivas trasnacionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3. La uniformidad de contenidos alcanzada con las alianzas trasnacionales de capitales, est\u00e1 trayendo como consecuencia pugnas entre los grandes grupos medi\u00e1ticos. En efecto, a partir de producciones locales son ahora estos mismos grupos los que buscan diferenciarse, enfrent\u00e1ndose de manera abierta a sus competidores para ganar audiencias (ej. telenovelas de TV Azteca, la llamada guerra de la televisoras, Cablevisi\u00f3n versus Multivisi\u00f3n, etc.) (9). Para impedir que este tipo de competencia se desarrolle en un nivel de agresi\u00f3n, violencia y amarillismo que involucra a toda la ciudadan\u00eda, es urgente que el Estado regule y de seguimiento a este tipo de enfrentamientos a trav\u00e9s de un \u00f3rgano de comunicaci\u00f3n con amplia participaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4. La competencia por los mercados ha llevado tambi\u00e9n a que el p\u00fablico obtenga algunas ganancias en materia televisiva. En efecto, ante la creciente competencia estamos viendo con asombro que algunas televisoras regresan a la TV cultural o a g\u00e9neros que fomentan la reflexi\u00f3n y la pol\u00e9mica, ya sea por medio de canales comercializados o dentro de la oferta de la televisi\u00f3n de paga (recordemos los casos de Horizontes, Discovery Channel, CNN, un canal de Noticias sobre Am\u00e9rica Latina que se est\u00e1 integrando o el propio canal 40, entre otros). Tanto la legislaci\u00f3n como el \u00f3rgano de amplia participaci\u00f3n social que mencion\u00e1bamos en el punto anterior, deben fortalecer esta tendencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>5. Recuperaci\u00f3n de lo p\u00fablico, como un espacio que hasta hace poco estaba vedado para las masas, vedado a esos seres an\u00f3nimos que se amalgaman en lo que los publicistas llaman segmentos del mercado. Me refiero con esto, a pol\u00edticas de comunicaci\u00f3n que incluyan la recuperaci\u00f3n de formas de interacci\u00f3n propias de la comunicaci\u00f3n de doble v\u00eda: la conversaci\u00f3n, los grupos peque\u00f1os (llamamos alternativos en los sesenta, hoy ejemplificados con las ONG), o la apertura de espacios para la acci\u00f3n como respuesta a la pasividad que fomenta la televisi\u00f3n privada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>6. Finalmente, esa tendencia de la TV de igualar, mimetizar, para ganar audiencias m\u00e1s amplias ha contribuido a producir una suerte de saturaci\u00f3n, que ha llevado a los receptores a buscar en otros medios (Internet, por ejemplo), lo que la televisi\u00f3n ya no les da. Sin duda la apropiaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas permiten una mayor independencia del usuario frente al contenido. Sabemos que estos nuevos medios siguen fortaleciendo el consumo individual, pero han renovado de manera significativa los procesos de recepci\u00f3n lo que sin duda nos plantea nuevos puntos de reflexi\u00f3n. Toda pol\u00edtica de comunicaci\u00f3n ser\u00eda hoy deficiente si no incluyera no s\u00f3lo normatividad sino lineamientos para el uso y la apropiaci\u00f3n de los nuevos medios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El estudio sistem\u00e1tico de la comunicaci\u00f3n tiene apenas poco m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Un tiempo muy breve si lo comparamos con los cambios operados por las ciencias sociales, el sorprendente desarrollo tecnol\u00f3gico que afecta directamente a la comunicaci\u00f3n o la centralidad que han alcanzado los medios en las sociedades modernas cualquiera sea su grado de desarrollo econ\u00f3mico. En estos 50 a\u00f1os se han respondido algunas de las preguntas que nos plantean tanto los medios como su influencia social. Sin embargo, son m\u00e1s las que a\u00fan no alcanzamos a responder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 efectos tiene la televisi\u00f3n a largo plazo? \u00bfQu\u00e9 papel est\u00e1 jugando en la formaci\u00f3n de una cultura pol\u00edtica? \u00bfC\u00f3mo ejerce esa funci\u00f3n de articulaci\u00f3n social que le atribuimos? \u00bfQu\u00e9 sucede durante el proceso de recepci\u00f3n televisiva? \u00bfQu\u00e9 papel juega la TV dentro de la globalizaci\u00f3n? y lo que es a\u00fan m\u00e1s importante \u00bfCu\u00e1les son los aspectos que debe comprender una pol\u00edtica nacional de comunicaci\u00f3n para que asegure por un lado el libre ejercicio de la expresi\u00f3n y por otro, proteja a los receptores frente a los abusos en los que suelen incurrir los medios? son algunos de los muchos interrogantes que debemos responder. A mi juicio, s\u00f3lo una perspectiva interdisciplinaria seria en la que participen representantes de diversos sectores sociales, puede permitirnos captar la riqueza y complejidad de los proceso sociales de comunicaci\u00f3n reflej\u00e1ndolos en una pol\u00edtica de comunicaci\u00f3n amplia y adecuada a los tiempos en que vivimos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Delia Crovi Druetta Tomado de Internet Maestra e investigadora de la Facultad de\u00a0Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la UNAM &nbsp; Pensar hoy en d\u00eda en una civilizaci\u00f3n global como unidad de la diversidad, nos conduce directamente a reflexionar acerca de la centralidad que los medios masivos de comunicaci\u00f3n tienen dentro de ese proceso. 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