«No a Farsantes en mi gobierno» Alfonso Durazo, El Código

Manuel Fernando López

Bueno, dicen que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones y, en el caso del flamante gobernador Alfonso Durazo Montaño en su mensaje a los sonorenses desde el poder ejecutivo, ojalá y, así lo creo, tiene todo para ser realidad.

 De entrada, la música y alabanzas para la ya ex gobernadora Claudia Artemisa Pavlovich Arellano, desde ya, se han transformado en hiel y, quizás advertencias de que puede alcanzarla el largo brazo de la ley, tras su gestión devastadora, sirviéndole a los eternos depredadores y presupuestívoros que a la sombra del poder en turno han labrado sus enormes fortunas.

Claro, no estuvo sola en tal encomienda: los secuaces, amén de ella, fueron encabezados en primera instancia por su pariente Miguel Ernesto Pompa Corella; premiado encima con una notaría pública, recibida sin rubor alguno, como otros pillos que le antecedieron en gobiernos anteriores.

Ojalá y, esta viciada práctica –dispensar notarías—llegue a su fin con el de Bavispe, para devolverle la dignidad al quehacer político y, más cuando se trata de Sonora, donde esta virtud hace mucho huyó en aras de intereses mezquinos y, causando uno de los mayores empobrecimientos en la historia estatal, otrora orgullo nacional.

Uno a  uno, Alfonso Durazo fue desnudando las mentiras enarboladas durante el sexenio por Claudia Pavlovich y, conforme pase el tiempo y, las revisiones a su pasado, el horror de sus manejos financieros irá apareciendo.

Duro y a la cabeza, se fue el gobernador a su antecesora y, otros que le antecedieron; lo más importante fue el mensaje a todos y cada uno de quienes le acompañarán estos seis años: “¡no a los farsantes…¡”.

El mensaje no puede ser más claro: muchos incluso de incurrir en esta actitud o de “subirse a un ladrillo” no harán huesos viejos en el nuevo gobierno.

Por lo demás, el mensaje nítido es que no dejará rincón que no revise ni alfombra que no levante para mostrar el salvaje manoteo que se hizo del erario; manoteo que tiene quebrado al nuevo gobierno hasta para cubrir la primera quincena.

Mostró Alfonso Durazo Montaño, en forma descarnada y con datos duros, toda la pobreza en infraestructura de seguridad –hay apenas mil policías estatales—y también en la de salud pública, amén de la carencia en generación de empleos.

Total, la fiesta va empezando y, más vale que entiendan en mensaje.

¡Alea jacta est¡  

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