Hasta siempre amigo…Manuel Fernando López

El Código

Nogales, Sonora.- Aunque la miraba venir, el impacto en mi alma fue brutal: “murió Rogelio…”; “¡aaay mi Dios”!, dije en la soledad de mi habitación en el Fray Marcos de Niza: a mi lado, Carlos Armando Briones , quien solo guardó silencio, respetando mi inmenso dolor.
Era –como cuesta hablar en pasado—Rogelio Olivares Andrade, nacido en Magdalena de Kino; todo un referente en Nogales; periodista, con quien viví inmensas e intensas jornadas del oficio; si, claro, el alcohol de por medio, porque fuimos dignos hijos del “horror de conocer”.
Nunca, de sus labios, escuché groserías; los amaneceres nos sorprendieron infinidad de ocasiones y, jamás, por motivo alguno, dejamos de cumplir nuestra responsabilidad como reporteros en el desaparecido periódico “La Voz del Norte”.
Eramos de otra casta, de aquellos que escribíamos en las inolvidables “olivettis”; luego, al terminar la jornada, ambos en la barra del Fray Marcos y, de nuevo saludar al amanecer.
Infaltable en aquellas jornadas, Julio César Sarmiento, Alfonso Heredia, Jorge Silva y, tantos cuyos nombres se me escapan –“¡aaay, estoy viejo”!—para prácticamente cumplir con nuestro trabajo diario: la información.
¡Cuanto te extraño y extrañaré querido amigo!”
Hasta siempre.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.