Una victoria que se ganaron a pulso

Carlos Armando Briones

La campaña desarrollada por Lilly Téllez y Alfonso Durazo rompieron el mito de que solo con propuestas se gana gran parte de su victoria fue exhibir los excesos y desaciertos del gobierno del Claudia Pavlovich.


Particularmente en Sonora a diferencia de otros estados el panorama tanto para Lilly Téllez así como para Alfonso Durazo fue pedregoso en una región donde Manlio Fabio Beltrones y Ricardo Mazón concentran sus intereses políticos y económicos poniendo y quitando candidatos a placer y muy posiblemente interviniendo en las decisiones del estado para conservar el status quo.

Primeramente Lilly Téllez le puso el cascabel al gato al señalar el trabajo estadístico del Inegi en donde se exhibía que Sonora es el primer lugar en corrupción; posteriormente en las instalaciones de la CMIC Sonora nuevamente Lilly Téllez exhibe que en Sonora la obra del estado carece de transparencia en la licitaciones en un contexto donde los empresarios de la construcción todavía se quejan que les pidan moches y exigen se transparente la obra pública y los servicios del estado y no se otorgue directamente a compadres y amigos políticos.

Pero la gota que consideramos derramó el vaso fue cuando acudió a la mesa Cancún lugar donde dejó a la prensa oficial muy en claro el grado de corrupción que prevalece en el estado y la molestia que sentía la gobernadora por esos señalamientos quien mediáticamente se veía exhibida como un gobierno incapaz de contenerla.

En el tema de género Lilly Téllez también exhibió y denunció jurídicamente el discurso machista del gobierno usando los medios oficiales como desgaste político en contra de su campaña y principalmente de su persona, también denunciando los casos de feminicídios en Cajeme y Hermosillo apropiándose de la opinión pública ávida de justicia ante un gobierno estatal omiso sobre los problemas de violencia hacia la mujer.

En el debate también exhibiendo los negocios de Toño Astiazarán en Puerto Peñasco y la estafa maestra en donde se involucra al Maloro fueron las cerezas del pastel.

Fue tanto el bombardeo que Natalia Rivera tuvo que subirse al ring en defender a la gobernadora argumentando que Sonora era primer lugar en transparencia inmediatamente Lilly Téllez no descalificó esas cifras pero consideró más grave aun que si Sonora es primer lugar en transparencia; sea también primer lugar en corrupción  según el Inegi ¿Donde están la fugas señora gobernadora? cuestionaba la candidata por que según las cifras “Ni en el peor año de corrupción de Guillermo Padrés llegaron a tales niveles”. Señaló la hoy senadora electa.

También Alfonso Durazo hacia su tarea en arremeter en contra de Beltrones, Mazón y Claudia Pavlovich a quien denunció que a través  secretario de gobierno Miguel Pompa Corella armó toda una campaña negra de acoso usando el aparato del estado como son las auditorias y los medios de comunicación en contra de su persona y sus empresas.

Todos estos factores

Aunado al acaparamiento de los recursos públicos y naturales de estos grupos, el hartazgo social y el efecto Andrés Manuel pues resultó en un tsunami que sigue sorprendiendo por la forma tan avasallante que se derrotó al PRI Gobierno a pesar de invertir millones en esta campaña para empujar a sus candidatos.

LA SORPRESAS CONTINUAN

Al respecto Lilly Téllez ya nos dio una sorpresa positiva rompiendo el mito de que los periodistas no somos buenos candidatos; al menos ella lo logró; ahora esperamos sea una mejor senadora a quien por cierto le deseamos lo mejor en su trabajo legislativo al igual que Alfonso Durazo a quien le toca un frente más pedregoso como lo es la seguridad pública del país, por lo pronto recientemente ya dio a conocer cómo será su línea de trabajo y jurídicamente a quién o a quienes se deberá aplicar la amnistía.

 

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